Los 59 vecinos de Majuges, una pedanÃa de Vitigudino ubicada a dos kilómetros de la villa, han llevado a la Junta de Castilla y León a los tribunales para tratar de forzar a la ConsejerÃa de Sanidad a restablecer el servicio médico, que se suprimió hace casi tres años. Los habitantes de este anejo, casi todos ellos mayores, deben desplazarse a Vitigudino si quieren recibir asistencia sanitaria, y evitar asà que el médico asignado a esta pedanÃa no tenga que abandonar las modernas dependencias del centro de salud de la villa para prestarles servicio. Hace casi tres años, el médico acudÃa al consultorio de Majuges cada quince dÃas, pero alguien decidió que era demasiado molesto prestar ese servicio y dejó sin médico a los vecinos. En lugar de que el médico recorriera esa distancia una vez cada dos semanas en algo menos de cinco minutos, se decidió que los vecinos se las apañaran como pudieran para visitar el centro de salud de Vitigudino.  La Junta bendijo esa decisión y defendió el criterio de los sanitarios que propusieron la medida, aunque para ello recurriera a argumentos que, según la Federación de Asociaciones de Vecinos, Consumidores y Usuarios de Salamanca (Fevesa), «tienen poca consistencia jurÃdica», por lo que creen que será fácil refutarlos en el juzgado, según explicó ayer el presidente de la asociación, Chema Collados, que ha promovido el proceso judicial.
La Junta alegó que en Majuges no habÃa cincuenta tarjetas de alta para poder poner un médico, pero en realidad, la normativa sólo establece el requisito de que haya cincuenta habitantes para ponerles un médico. Majuges no llegaba al medio centenar en 2005 (habÃa 45), pero ahora hay 59 y continúa sin médico. A principios de 2006 se quedaron sin él y comenzaron las peticiones para que se restableciera el servicio.
Incluso recurrieron al Defensor del Pueblo para que mediara ante la ConsejerÃa, pero en su respuesta, el consejero volvió a esgrimir el argumento de las tarjetas sanitarias y añadÃa que tenÃan que ir al médico a Vitigudino para que tuvieran una atención de calidad, porque en el consultorio de Majuges pasaban frÃo si tenÃan que desnudarse. Además, alegaba que no estaba justificado el desplazamiento de un médico cada quince dÃas para atender a una media de 5,6 vecinos. Asà las cosas, uno de ellos, Francisco Zudaire, promovió la creación de una asociación de vecinos para asociarse a Fevesa y buscar su ayuda.
Chema Collados manifestó ayer que el servicio médico «es un derecho universal y no se pueden quedar sin él en Majuges por no tener cincuenta tarjetas. No se lo prestan por querer ahorrar recursos en algo básico».
La demanda se presentó el lunes, pero Fevesa asegura que la retirará si la Junta recapacita y restablece el servicio.